Koons y Duchamp: crónica de una sociedad adicta a las selfies

No encuentro forma de iniciar esta entrada sin ofender susceptibilidades, y quien se tenga que ofender se ofenderá, pero el «arte» moderno me tiene un poco cansada, lejos de construir piezas que cultiven a la sociedad simplemente la hacen más ESTÚPIDA.

De entrada, no resto mérito al crear esculturas de gran formato en acabados cromados y no lo hago, porque yo no podría lograrlo ni con un tutorial de youtube y porque como elemento decorativo (en diseño de interiores), me gustan y mucho, admiro a «artistas» que saben negociar con el arte, lo que no admiro es su hipocresía para auto denominarse artistas modernos.

Tomemos de ejemplo a Andy Warhol, que como he comentado en artículos anteriores era un genio, PERO se reconocía a si mismo no como un artista si no como un hombre que sabia mucho del «negocio del arte» cosa que es verdad, convirtió una simple empaque de sopa en una pieza que además de reproducirse en serie es una pieza que todos (o casi todos) quisiéramos tener en nuestra sala.

Bajo esta filosofía Koons entraría en el concepto de artista, y por eso he concluido que como dice un dicho popular mexicano:

«No tiene la culpa el indio, si no el que lo hace compadre»

Y es que en realidad los museos de «arte moderno» no son otra cosa que ESCAPARATES PARA SELFIES, y aquí la prueba de ello:

ABSOLUTAMENTE NADIE esta observando las piezas o el verdadero arte de la exposición (actualmente en el Museo Jumex de la CDMX), solo quieren un check-in, un like, una oportunidad más de ser «cool» y pienso: ok, si eso quieren ¿por qué no se van a su Starbucks favorito y le siguen tomando fotos a la comida que pueden pagar 2 o 3 veces al año? porque no dejan de estorbar en una sala de museo…no lo se. Lo que si se es que Koons sabe bien como llegar a esta tan jodida sociedad.

Mientras todos se acumulaban alrededor de un globo gigante, donde hacías fila para tomarte foto, las demás piezas parecían inexistentes a la visión periférica de tan cultos individuos, y basta con observar las siguientes imágenes de cerca, los que no apuntan al globo ¡hacen rueda alrededor de una cubeta!

Si, si, dije una cubeta, en la cual yo espere cerca de 15 minutos para aprovechar la distracción del siguiente en la fila y me cole del lado contrario para poder fotografiarla para ustedes:

Un sujeto incluso llevaba tremendo telefoto y se paro a 30 cm de la pieza para tomarse la mejor selfie de toda su p*** vida.

Después de eso busque el rincón más abandonado de la exposición y ¿qué encontré? una pieza cuya técnica requería de mas neuronas para comprenderla:

Total y completamente abandonada en un rincón, todos pasaban de largo porque como dijo una chica que pasaba por ahí «ese no tiene chiste», a nadie le importa que los contrastes complementarios de color están perfectamente estructurados, a nadie le vale el realismo, la ironía, la comedia de tan pintoresco personaje cuyas proporciones irreales lo hacen tan perfecto, un caballo fuera de proporciones excesivamente pequeño en comparación al pájaro gigante en está en hombro de tan colorido personaje, y todo porque «no tiene chiste» y yo pregunto…¿esto sí?:

Digo, si nuestra sociedad actual no se destaca por ser intelectualmente superior a la sociedad del renacimiento, pero ¿de verdad? ¿estos inflables merecen ser una pieza de museo? ese mismo día saliendo vi lo mismo en Miniso:

¿A que fui yo a la exposición? bueno tras ser bombardeada de espectaculares, una inmensa curiosidad se despertó en mi, tenia que documentar este maravilloso fenómeno de los escaparates para selfies y a comprobar una hipótesis que ya es teoría, lo venía pensando meses atrás cuando caí en las garras del engagement de Instagram, en mayo realice una visita al Matters Factory, en Pittsburgh, uno de los museos más famosos de arte moderno que tiene una de las primeras instalaciones de Yayoi Kusama, y mi sorpresa fue que tras pagar una «sobrevalorada entrada» para recorrer tres casas de madera antiguas , donde piensas que en cualquier momento alguien te va a matar, lo único que encontré fueron escaparates para tomar unas buenas fotos de mi viaje:

Y si… 3 casas, 40 minutos y 50 USD después… tuve 6 fotos y 18 likes «la gran vida» y la gran decepción, me gusta aprender cosas nuevas, me gusta visitar museos, pero esa visita me hizo pensar, ¿qué está pasando? ¿ya no hay genios del arte como Roy Lichtenstein?, o como ¿Lautrec, Monet, Manet, Guaguin? y fue así que decidí que con urgencia debía asistir a la exposición de Koons y Duchamp a comprobar lo siguiente:

El arte es el reflejo de la sociedad

Y como bien dice un artículo del Milenio al respecto de esta exposición:

La exposición es la oportunidad de entender por qué el arte está al nivel de las baratijas y por qué estamos en una sociedad que huye de la complejidad intelectual y se refugia en la estupidez tribal y solidaria.

Esa frase de «una sociedad que huye de la complejidad intelectual» es la clave de todo. Hace no mucho en el trabajo forme parte de una acalorada discusión al respecto de como la generación humana actual ha disminuido su intelecto, parte defendían que no y parte que si, la parte que defendía el no, defendía lo indefendible porque seamos honestos, vivimos una era tecnológica maravillosa, lo terrible es que la tecnología la usamos a lo idiota, estamos al día con ALEXA para que nos despierte y nos lea las noticias, porque ya no somos capaces de leer nosotros mismos, he tenido alumnos en pleno nivel maestría, que no solo no saben buscar en una biblioteca, ya ni google saben usar y le piden a Siri que lo haga por ellos, nos amparamos en nombre de la tecnología para renunciar a habilidades intelectuales, que por simple supervivencia deberíamos tener.

Durante el renacimiento la forma más fácil de ser parte de la realeza, no era casándote con un rey o príncipe, eso no era tan fácil porque implicaba sacrificios, no señores la forma mas fácil de ser reconocido como un intelectual digno de pertenecer a la realeza era ser artista oficial del la corona, durante el auge del impresionismo, ser partirte de los artistas del «Le Saloon» de París marcaba una diferencia entre ser alguien realmente importante y ser un simple mortal.

El arte enaltecía a la sociedad y a aquellos que lo practicaban magistralmente, Miguel Angel a pesar de haber sido autor de grandes obras de arte que son de las más visitadas actualmente, no se consideraba a si mismo un genio, y aun así lo era, y por eso agradecí llegar a la Capilla Sixtina y que estuviera prohibido tomar fotos, porque así y solo así la gente hace un pequeño esfuerzo en entender que sucedía en esos techos abovedados.

Ceiling Sistene Chapel, low angle view

La genialidad de Miguel Angel eran tan grande que logró hacer veas de donde veas las pinturas de la cúpula, parecen lienzos planos, porque aprendió a pintar a pesar de ser escultor y aprendió a hacerlo en perspectiva.

Avancemos en el tiempo y hablemos de Manet un impresionista al que no le gustaba ser llamado impresionista, porque era el único que no hacia paisajes, porque los consideraba una pérdida de tiempo, su fama y popularidad impulso uno de los mas grandes movimientos de impresionistas independientes, hecho histórico que concluyó en la creación la mayor competencia de «Le Saloon» , o sea el «Société des Artistes Indépendants» donde grandes maestros del arte como Henri Rousseau, Toulouse-Lautrec, Van Gogh, Seurat y muchos otros que fueron socialmente aceptados y admirados, pese a su rebeldía.

Y es que cada fenómeno social o político en la historia, a determinado el camino que el arte debe tomar, entonces al ver «The Fountain» de Duchamps se sobre entiende que tipo de momento social estamos viviendo.

En definitiva no todo es diferente, hay una gran coincidencia entre el arte de los grandes maestros y el arte actual, y eso es que ambos retratan a las personas en la forma que NO son, para enaltecer su autoestima o para ser incluidos en los convenios sociales, que establecen las reglas de la estética y la belleza inalcanzable de nuestros propios reflejos, por enredado que suene esto, es la realidad, en el arte antiguo muchos reyes tenían a sus propios pintores de la corona, para que estos los pintaran no a su imagen y semejanza, si no ala imagen y semejanza de los estándares de belleza de cada época.

Un ejemplo claro de esto es la pintura de Jacques-Louis David de Napoleon Bonaparte:

Su estilizada figura sobre el caballo representa, fuerza, poder y gallardía, una embellecida figura de Napoleon Bonaparte cuya valentía no pongo en duda, pero su aspecto físico si:

Dicho de otra manera, el arte en otras épocas era como nuestra foto de perfil de Facebook, perfección absoluta mientras que la realidad es otra…de ahí mi hipótesis de los aparadores/escaparates para selfies que hoy en día llamamos museos o galerías de arte moderno, tienen la luz tenue lista para nuestra pose de fotografía, que combinara perfecto con filtros que nos harán ver más delgados, más jóvenes y mas bellos (aun cuando no lo seamos) y sí, le pese a quien le pese eso es el arte de hoy.

Una mezcla entre la necesidad innata del ser humano de audiencia, combinado con una carente autoestima y un business art plagado de personajes como Koons.

La diferencia entre grandes figuras del arte antiguo y los personajes actuales radica en el nivel cultural, en le renacimiento (como he mencionado antes))ser artista era una necesidad, te sacaba de la pobreza y te hacia pertenecer a las más grandes elites de la monarquía, te hacía ser mejor persona o al menos tener un mejor nivel cultural y una mejor calidad de vida.

En contraste el arte moderno busca que tu te sientas mejor al respecto de ti mismo, porque claro(y léanse con sarcasmo ):si haces check-in en el Museo Jumex y te paras frente a una de estas piezas, y actúas como intelectual y hablas sobre yuxtaposiciones, contrastes o palabras que ni tu comprendes, serás mejor persona que el resto de tus 27536 “amigos” en Faceboook.

La cultura y el arte elevan a la humanidad, y si nuestro arte actual, es lo que la mayoría de las personas cultas consideran una basura, no es una simple forma de elitismo, es más que un reflejo de la carencia cultural actual y del contexto histórico y social en el que vivimos.

Durante sus últimos años Monet trabajo por largos periodos de tiempo es sus múltiples lienzos curvos, donde pintó mayormente nenúfares, se esforzó por innovar, fuel el primero en exponer en salas ovaladas, el primero en enseñarnos que nuestra visión horizontal/periférica nos permite una mejor comprensión del entorno (los wide-screen no son wide por coincidencia, por si no sabias).

Su mayor decepción fue enfrentarse a lo «vieja» que era su realmente innovadora técnica, porque mientras el se esforzaba en dejar un gran legado, llegaba una nueva generación que parecía arruinar el arte, ¿te imaginas lo que pensaría ahora?.

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